
Con motivo de la consulta pública de la Comisión Europea sobre la estrategia a seguir en relación con la nueva generación de redes de acceso (NGA) en Europa, y teniendo en cuenta que dada nuestra actividad entendemos que es un asunto de nuestro interés, nos complace compartir nuestras preocupaciones y sugerencias.
Desde el 2004, a guifi.net estamos promoviendo el despliegue de redes de telecomunicaciones basadas en acuerdos de interconexión entre iguales donde los participantes conectan su propio segmento de red con otros.
Desde el 2004, en guifi.net estamos promoviendo el despliegue de redes de telecomunicaciones basadas en acuerdos de interconexión entre iguales donde los participantes conectan su propio segmento de red con otros.
Decimos que es red abierta, libre y neutral: Abierta para que se proporciona información sobre cómo funciona y sus componentes, permitiendo la participación de toda persona que esté interesada, libre porque las condiciones son las mismas para todos, sin que un solo propietario imponga unilateralmente sus condiciones, y neutro, dado que el acuerdo de interconexión entre iguales sólo afecta a los términos de conectividad y no al contenido.
Nuestra red se ha expandido principalmente mediante el uso de las tecnologías inalámbricas ya través de las herramientas de todo tipo que hemos desarrollado para dar apoyo para el desarrollo de este modelo de redes de autoservicio y autogestionadas, donde cada participante es responsable de la gestión de su propio segmento de red y abierto a las contribuciones de otros, consiguiendo conectividad "tal cual" con el resto de la red, pero sin requerir un compromiso de nivel de servicio respecto de terceros. Hasta ahora, el ámbito de actuación ha sido en lo que se denomina el bucle de usuario, en la actualidad ofrece banda ancha a más de 5000 hogares y contabiliza más de 6000 kilómetros de conexiones. Experimentamos un crecimiento sostenido ya que hay demanda de red en este formato.
Las motivaciones que nos han llevado a optar por este modelo son muy variadas entre los que, por ejemplo, pero no sólo, la necesidad de buscar soluciones donde no hay otras opciones para el acceso a la banda ancha (sobre todo en las zonas rurales), entusiastas de la tecnología, activistas de las redes libres o voluntarios, pequeñas y medianas empresas de servicios del territorio que ven una opción para que presten sus servicios, pequeños municipios interesados en mejorar la inclusión digital y profesionales o empresarios que prefieren un modelo en el que puedan decidir los costes de inversión, disminuir gastos y garantizar los mismos niveles de servicio y manteniendo la propiedad de la red que es de su interés.
Durante julio de 2008 hemos constituido una fundación para dar apoyo a estas iniciativas.
El acceso a internet es, en la mayoría de los casos, lo que motiva a las personas a cuidar de su propio circuito, pero una vez construido el bucle, se ven obligados a comprarlo en el mercado minorista, aunque desde una ubicación diferente, como si el proveedor de servicios de Internet aún dieran la prestación de bucle de usuario hasta su casa cuando en realidad ya no es así, o bien hacer uso de un acceso público compartido. Esto se debe a que no existe ninguna oferta comercial a los usuarios finales en términos de mayorista desde los nodos de acceso conectados a la fibra (FTTN), ya que es un mercado dirigido únicamente a los operadores tradicionales o bien desconocidos para los usuarios.
Por tanto, proponemos que se comercialicen accesos a precios al por mayor y accesibles para todo aquel que desee contratarlo desde los nodos de fibra (FTTN).
Desde que se liberalizar los mercados de telecomunicaciones, nunca hemos dudado de nuestra legitimidad para el desarrollo de nuestro modelo, y aunque que nunca hemos tenido ningún estorbo formal, años después nos damos cuenta de que todavía hay una conciencia generalizada de que las telecomunicaciones aún están fuertemente reguladas y están disponibles sólo a aquellos que reciben autorizaciones administrativas. En España, con la "Ley General de Telecomunicaciones 32/2003", se reconoce la liberalización, pero simultáneamente en el artículo 5.2 se exige una "notificación" que se convierte en discrecional, ya que se aplican condiciones para poder hacer una "notificación fehaciente" que sea formalmente aceptada, y es complejo o muy difícil hacerlo por los modelos de redes abiertas que no tienen un propietario simple y, al mismo tiempo, se requiere previamente al inicio de la actividad, de modo que otorga a la agencia reguladora de España (CMT) la capacidad de imponer sanciones graves en el caso de no hacerse la notificación previa. Por lo tanto esto crea incertidumbre, confusión y es a menudo aprovechado oportunísticament por aquellos que promueven otros modelos, como redes privativas o modelos de franquicia, valiéndose de que el proceso de "notificación" es muy claro para ellos. Hay una referencia a la "autoprestación", que podría asimilarse a "autoservicio", pero es una palabra que no existe en el diccionario español y, por tanto, descrito así queda ambiguo y sometido a la interpretación discrecional porque no menciona los acuerdos de interconexión entre iguales "tal cual" como se han descrito anteriormente en la introducción.
Es una contradicción que tratándose de una actividad pretendidamente libre, debido a no ser regulados o citados, esto nos cause un perjuicio respecto a otras opciones debido a tener que sufrir estas incertidumbres en algo que se supone liberalizado.
Proponemos que se haga una referencia explícita a la autorización para el funcionamiento de redes abiertas como la nuestra, y que si el organismo regulador requiere de información, se permita que la pueda obtener desde los nuevos canales que son posibles hoy en día, como por ejemplo cuando se suministra información a través de la publicación en Internet desde sitios web o fuentes XML, que pueden proporcionar información casi en tiempo real y auditable.
Cuando se utiliza un espectro radioeléctrico muy ocupado, no hay duda que la manera más eficiente de hacerlo es cuando se hace conjuntamente por parte de todos los interesados. Esto se produce de forma natural y espontáneamente en redes abiertas que utilizan las frecuencias que no requieren la concesión de licencias en exteriores, y es técnicamente posible que con una misma red física hayan vez diferentes redes lógicas.
Sin embargo, no hay reglamentos que, en caso de conflicto, recomienden un uso en común y no exclusivo, o incentiven las buenas prácticas mediante la adopción de nuevas tecnologías puestas a disposición de todos. Si añadimos esto a las incertidumbres expuestas en el párrafo anterior y la inercia que a veces tienen los gobiernos para mantener la titularidad de la gestión, en la práctica se produce la paradoja de que las redes promovidas con dinero público o subvencionadas son a menudo orientadas a la propiedad o franquicias y suelen solaparse con las redes abiertas promovidas desde la ciudadanía, incluso de facto causan una privatización del espectro sin licencia. Como las administraciones tienen ventajas significativas al administrar el dinero y gran parte de los dominios públicos, parecería lógico animar a su coexistencia con las redes abiertas, y no en contra, como muchas veces está pasando en la actualidad.
Por ello, recomendamos que se anime a las administraciones públicas para adoptar las redes abiertas, al menos en un nivel comparable al que ya lo están haciendo respecto a otros modelos de red propietarias, y reconocer el beneficio de las mejores prácticas comunes de uso de espectro sin licencia.
Los equipos de telecomunicaciones, incluidos los inalámbricos, están cada día más al alcance del público en general y a gran escala. Creemos que esto es muy positivo. Sin embargo, la reglamentación de las comunicaciones inalámbricas a menudo es anticuado y se refiere a criterios de medición incomprensibles para los usuarios finales, y con frecuencia fuera del contexto de los usos actuales generalizados. Eso también crea más inseguridad jurídica.
Por tanto, proponemos que las normas deben ser aclaradas, utilizando un lenguaje comprensible para la gente, y orientadas a certificar equipos de acuerdo con escenarios del mundo real en lugar de utilizar métricas complejas que no pueden ser medidos por la gente normal.
Creemos firmemente que los modelos de red abierta como la nuestra son positivos para el desarrollo de la sociedad de la información, y como se trata de formatos abiertos, se convierte también en un escenario perfecto para la igualdad de oportunidades para todos y la competencia en condiciones justas, donde empresarios pueden ofrecer sus servicios y obtener una recompensa según su valor real y no de la explotación de derechos adquiridos.
Permitir a los usuarios la autosuficiencia y promover las mejores prácticas mientras se usa el espectro sin licencia son signos sociales de desarrollo cívico. A pesar de nuestra modesta contribución y dimensión, no hay ninguna razón justa para impedir el normal desarrollo de nuestro modelo y al mismo tiempo promover otros modelos. Hemos descrito nuestra experiencia, pero tenemos constancia de que hay iniciativas similares en toda Europa.
Estamos a vuestra disposición para ampliar cualquier información.
Saludos cordiales,
Ramon Roca
Fundación para la Red Abierta, Libre y Neutral guifi.net